La Justicia Restaurativa está vinculada a la resolución alterna de conflictos y consiste en una metodología que busca la humanización de la administración de justicia penal y la promoción de la paz social, por medio de la implementación de procesos integrales y participativos. Es una manera de impartir y administrar Justicia de forma diferente, donde las partes involucradas, víctima y ofensor, así como la comunidad, son participantes activos en la construcción de soluciones y planes reparadores del daño ocasionado con la conducta delictiva, recibiendo las partes un acompañamiento de diferentes departamentos del Poder Judicial, en especial la Dupla Psico-Social.
Estos procesos buscan ser una alternativa a los procesos retributivos que se centran en la norma infringida y en la sanción como castigo. Por el contrario, los procesos restaurativos se centran en el daño y la forma de repararlo de manera integral y eficiente, no sólo para la víctima, sino para la comunidad, buscando además que exista un proceso educativo de sensibilización y resocialización para el ofensor. “Se juzgan conductas no personas”.
“La respuesta evolutiva al delito que respeta la dignidad y la igualdad de todas las personas, favorece el entendimiento y promueve la armonía social mediante la recuperación de las víctimas, los delincuentes y las comunidades” (Organización de las Naciones Unidas)
El CIREC desde 2016, como parte del Programa de Justicia Juvenil Restaurativa, se suma a la Red de Apoyo Interinstitucional, con el fin de desarrollar procesos de sensibilización, socio educativos y de resocialización de las personas jóvenes con conductas ofensoras.
Adicionalmente, continuamos año con año capacitando en Prácticas Restaurativas y Círculos de Paz, que son procesos de diálogo horizontal y formas proactivas de generar comunidad y de abordar conductas nocivas no penales o judicializadas.
